Caracas estación 57: playa mariachi


Foto original de Bacanika.com
http://www.bacanika.com/~bacanika/index.php/historia/cronicas/item/la-playa-de-bogota#.VF7o4mfT5dg

Aquí como en cualquier parte del mundo los lugares tienen encantos diferentes que a veces no ves por preconceptos: cuando vine a Bogotá por primera vez en 1983 un primo me dijo que nunca fuera al Parque Nacional, porque ese es sitio de ladrones. Hoy él vive en Canadá, donde supongo que hay menos de ese tipo de ladrones de los que hablaba y yo ahora que vivo en Bogotá, olvidé el consejo y allá en ese parque trotó en las mañanas y me encanta ir los domingos y ver la exhibición de skaters o comerme algo en alguno de los chiringuitos.

Lo mismo ocurre con la Avenida Caracas, no se puede negar que es fea: está destruida por el Transmilenio, la mayoría de las ocasiones sola pues la gente le huye al tráfico y caminan una calle más arriba o más abajo, por la 13 o la 17. Cosa que no se puede hacer de noche, a nos ser que estés en busca de droga o prostitución. Sin embargo, por esas cosas de la vida he empezado a descubirle su encanto.

Como amo lo popular, desde el Transmilenio siempre gozaba viendo en la llegada a la estación 57, los grupos de mariachis que se hacen en este sector a ofrecer sus servicios, conté hasta 30 de grupos diferentes una vez con sus trajes de luces y brillantes. Más allá de México, más allá de la ranchera, más allá de sus pantalones apretados, me llamaba la atención lo que allí ocurría: qué hacen mientras llega el cliente, de qué hablan, qué comen… el más básico interés urbano reducido a saber el chisme de lo que allí ocurre.

Me bajé una vez allí un viernes 6 de la tarde, cuando hierven las ganas de mariachi y lo único que pude hacer fue recoger unas cuantas tarjetas que en nada me servirían para saciar mi curiosidad, a no ser que decida con el ánimo ansioso de consumo decembrino que contrataré mariachi para cerrar el año o para la fiesta navideña. Si esto es de su interés vean este artículo: http://www.civico.com/noticias/todo-lo-que-se-mueve-detras-de-la-playa/

Hoy la lluvia me dio la gran oportunidad: mediodía lleno de paquetes pasaba por Caracas con 57 y llegó la lluvia de nuevo, goteras grandes repentinas que exigían meterse en el primer lugar a refugiarse. Yo que soy amante de la empanadita miniatura antioqueña vi un lugar que las exhibía entre paredes naranjas y ocho mesas y ahí elegí quedarme.

Allí estaba, entre cantantes de mariachi con su pantalón apretado. Él de atrás aconsejaba a su hijo que acabara con la ensalada porque era mucho más necesaria que la carne. Luego saludaba a otro que entraba: “¿Va a almorzar? No almuerce, que después que hace con la plata pa’ el billar y el aguardiente?”, después de una palmada en la espalda. En diagonal comía un costeño negro, alto, vestido todo de negro, con corbata de rombos roja y gafas Oakley sobre el pelo chato. Casi un trompetista de jazz que me defraudó cuando sacó el acordeón debajo de la mesa. Pero lo tocó y me sorprendió con la música que hacía.

No supe si el niño, hijo del mariachi, terminó su ensalada, pero cogió su guitarra y ensayaba una tonada. Afuera apareció uno con sombrero, vestuario y arpa llanera y le enseñó a otro la canción de estreno. Mucha música para el almuerzo, olor a costillas de cerdo cocinándose en el horno, a carne asada, empanaditas y cuchuco. Así era esta tienda-restaurante-oficina que se fue poblando de más músicos serenateros.

El suelo se fue ensuciando por los zapatos mojados. Los pedidos aumentaban por el teléfono. En menos de 10 minutos ya no le cabía gente almorzando, tomándose el café y hablando de su día a día. El negro carejazzista hablaba de un negocio con su amigo comensal y de la experiencia de anoche. A la izquierda dos más con sus guitarras y look bolerista compartían solo un café mientras pasaba la lluvia. Afuera la Caracas se convertía en un río y los conductores parecían gozar elevando olas a su paso. Nadie quería ni podía salir en medio de esta lluvia. Yo estaba feliz con este almuerzo alargado con banda sonora de toda las regiones y con acceso a eso que llamamos chisme.

https://www.behance.net/gallery/1052757/Mariachis-La-Playa
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