Tejidos entre cables


El puente de Brooklyn es la Torre de Babel contemporánea. Hervidero de razas, idiomas, gustos, olores y sabores, tejidos entre cables. Se cruzan frases chinas con acentos guturales y el colorido latino. El clic de las fotos es pordoquier. Los vestidos dejan traslucir los gustos, las religiones, las clases sociales, las costumbres, las creencias… esa diversidad de lo humano que nos hace ricos. Fue un sábado de septiembre en la tarde que quería extender para pasar eel día allí, pero la muchedumbre no te deja: debes caminar sobre el puente, no detenerte, ir al paso de todos.

Chinatown


El 18 de septiembre de 2015, Jorge y yo hicimos el recorrido a pie por los sectores de Chinatown, Little Italy y el Soho. Este me sorprendió por lo distinto en medio de toda la estética de Nueva York. Huele distinto. Sabe distinto. Te sientes lejos. Muy lejos. Y esto se incrementó cuando quisimos tomar fotos en la casa de juegos: cartas, damas, ajedrez quizás, en un ambiente de ilegalidad extraño. Es tenso estar aquí. Muy bonito. DIstinto. Nos tomamos un coctel y nos relajamos en una esquina de la zona y tomamos muchas fotos.

Flea Market en Hell´s Kitchen


Era el 18 de septiembre de 2015. Estar en este sitio en la esquina oeste de Manhattan era no solo ir de compras y ver de qué nos antojábamos a otro precio. Unas botas viejas de Doctor Martens dificiles de usar. Una camisa de cuadros de la famosa marca Woolrich. Unos bonitos cofrecitos rusos viejos. El bolso de cuero de regalo para mi hermana. Y había mas cosas para antojarse. Era temprano, quizás las 8 pero parecían las 6 am. El sol ayudaba a fotografiar compradores y visitantes. Otra motivo para volver a New York.

Banda en la esquina


En New Orleans, un grupo musical aparece en cualquier lugar y a cualquier hora y el ambiente se vuelve de fiesta. Las voces negras suenan mejor. El blues es su cantar. Los paseantes se vuelven parte de se ese ambiente sorpresivo y fugaz. Suenan los instrumentos, la gente pasa, otra se queda, después de una canción se espera una generosa donación. Y suena una más para dar ese look nostálgico a la ciudad del jazz.

Domingo en New Orleans


Domingo en Jackson Square. Alrededores de la catedral de San Luis. Una banda toca jazz y entretiene a los paseantes. Entre ellos se destacan los habitantes de calle, que están acostumbrados a la fiesta en cualquir momento. Alrededor del parque hay ventas de arte callejero. El ambiente es relajado, calmado, como una mañana de domingo en cualquier lugar.